By ipur

“Prevención, reutilización, reciclado y eliminación, como respuesta a las directrices que se establecen en la Directiva sobre residuos 98/2008/CE, que fomenta una nueva jerarquía de prioridades para tratar los residuos
Como os venimos contando en aislaconpoliuretano.com, en la actualidad, los residuos plásticos urbanos se trasladan a una planta de tratamiento donde, aproximadamente, la mitad se recupera para un nuevo uso. De esta fracción que se reutiliza, una parte es tratada mediante reciclado mecánico y la otra se valoriza energéticamente (por ejemplo, a través de la incineración con recuperación de energía).
Respecto al reciclado mecánico, consiste en lavar, triturar y fundir estos plásticos para volver a generar material, lo que conlleva una serie de problemas, entre los que destacan dos, principalmente: que la corriente de plástico sea bastante pura y no esté contaminada con otras fracciones de plásticos u otros materiales; y que el ciclo de aprovechamiento del plástico no posibilita que el reciclado mecánico se pueda llevar a cabo indefinidamente, ya que el nuevo producto que se obtiene pierde propiedades.
La principal alternativa al reciclado mecánico es el reciclado químico, un proceso más complejo y costoso pero que permite obtener un plástico prácticamente puro. A través de distintos procesos químicos, es posible romper las cadenas del polímero para volver al monómero inicial o a otras sustancias que pueden aprovecharse para producir nuevo plástico. En esta línea de investigación trabaja desde hace varios años la División de Medio Ambiente del centro tecnológico CARTIF de Valladolid, que recientemente concluía con un proyecto nacional, llamado ‘Proquipol’, y centrado en el desarrollo, optimización y adaptación de tecnologías de reciclado químico para la conversión de estos residuos en recursos.
En esa misma línea de trabajo, surge ahora LIFE+, un proyecto coordinado también por CARTIF, cuya finalidad es desarrollar una planta de gestión integrada para el tratamiento de tres tipos de residuos: industriales, materiales no reciclables de plantas de tratamiento de residuos y agroalimentarios.
Este objetivo se logrará mediante el desarrollo tecnológico y la aplicación práctica del concepto de planta mixta. Tal desarrollo ayudará a llevar a cabo una nueva estrategia de gestión de los residuos, basada en la separación, pre-tratamiento, reciclado y valorización de los mismos.

En la actualidad, los procesos de separación, pre-tratamiento y valorización ya se han desarrollado por separado a escala industrial, sin embargo, no existen experiencias donde se evalúen las ventajas medioambientales, energéticas y económicas de su integración en una misma instalación.
Se prevé que el proceso propuesto reduzca los costes de la energía de los residuos orgánicos en un 80% y de los residuos plásticos en un 15%. Se estima que el 100% del digestato puede convertirse en fertilizante. Entre las demás ventajas previstas, destaca la reducción de más del 90% de las emisiones de sólidos volátiles y de entre el 65-80% del impacto ambiental asociado a la eliminación de materiales no reciclados en los vertederos.
Los objetivos del proyecto REVA-WASTE responden a las directrices que se establecen en la Directiva sobre residuos 98/2008/CE, que fomenta una nueva jerarquía de prioridades para tratar los residuos: prevención, reutilización, reciclado y eliminación.
En IPUR aplaudimos este tipo de iniciativas en pro de la construcción sostenible y el respeto medioambiental, en nuestro caso recuperando el Poliuretano para nuevos usos. Vaya desde aquí, una vez más, nuestra más sincera enhorabuena a los técnicos de CARTIF.
Fuente: cartif.com y Re-Waste
From: Aisla con poliuretano
