La proyección de espuma de poliuretano permite crear una capa continua de aislamiento sobre una cubierta, adaptándose a su geometría y a los diferentes elementos que aparecen en ella. Pero el resultado final no depende únicamente del material utilizado. El estado del soporte, las condiciones ambientales o la correcta regulación del equipo de proyección pueden marcar la diferencia entre una buena ejecución y una intervención que dé problemas. Por eso, antes de empezar a proyectar conviene revisar algunos aspectos básicos de la cubierta y de la propia aplicación.
FORMULACIONES, fabricante especializado en sistemas de poliuretano para construcción e industria, cuenta con diferentes soluciones POLIFORMA destinadas, entre otras aplicaciones, al aislamiento mediante proyección in situ. Y apunta, precisamente, la importancia de adaptar el sistema a las características de cada obra y de respetar las condiciones recogidas en las fichas técnicas de cada producto.
1. Comprobar el estado del soporte
Antes de proyectar, el soporte debe ofrecer las condiciones adecuadas para garantizar la adherencia de la espuma. Esto implica revisar la cubierta y reparar previamente elementos sueltos o deteriorados. También hay que eliminar polvo, grasa, moho u otros residuos que puedan interferir en la adherencia.
Especialmente importante es la humedad. Formulaciones señala que el soporte debe estar completamente seco, ya que la presencia de agua puede afectar al crecimiento y a la estabilidad de la espuma durante la aplicación. Es decir: proyectar directamente sobre una cubierta sin prepararla correctamente puede comprometer todo el trabajo posterior.
2. Tener en cuenta las condiciones ambientales
La aplicación in situ hace que las condiciones de la obra tengan una influencia directa sobre la ejecución. Temperaturas demasiado bajas pueden afectar al desarrollo de la espuma, mientras que temperaturas elevadas pueden provocar un incremento excesivo de la temperatura en su núcleo. El viento también es un factor que debe valorarse, especialmente en cubiertas expuestas, ya que puede provocar pérdidas de producto por arrastre durante la proyección.
Por tanto, temperatura, viento y condiciones del soporte deben formar parte de la planificación del trabajo.
3. Elegir el sistema según el uso de la cubierta
No todas las cubiertas tienen las mismas exigencias y, por tanto, tampoco tiene sentido utilizar siempre la misma solución. Según Formulaciones, la elección debe considerar tres factores principales: el uso final de la cubierta, el material sobre el que se va a aplicar el sistema y las necesidades energéticas del edificio. Estas últimas ayudarán a determinar el espesor de aislamiento necesario, mientras que el uso previsto de la cubierta condicionará, entre otros aspectos, la resistencia a compresión requerida.
Dentro de su gama para este tipo de aplicaciones, Formulaciones dispone de espumas POLIFORMA con distintas densidades y prestaciones, que permiten adaptar la solución a diferentes condiciones de obra.
4. Respetar espesores y número de capas
Más producto no significa necesariamente una mejor aplicación. Cada sistema establece unas condiciones concretas de puesta en obra, entre ellas el espesor máximo recomendado por capa y el número de capas necesarias para conseguir la prestación prevista. Por eso, la ficha técnica debe ser una referencia de trabajo para el instalador antes y durante la ejecución, y no documentación que se consulta únicamente cuando aparece un problema.
5. Revisar el equipo de proyección
También la maquinaria forma parte del sistema. En una espuma obtenida mediante la reacción de dos componentes, una dosificación y mezcla correctas son fundamentales. Formulaciones señala la necesidad de trabajar con una máquina correctamente equilibrada y en buen estado para asegurar una adecuada mezcla de los productos.
Para el profesional, esto significa incorporar la revisión del equipo a la preparación de la obra: presiones, temperaturas, funcionamiento de los componentes y estado general de la máquina deben comprobarse antes de comenzar.
6. Prestar atención a encuentros y puntos singulares
La gran ventaja de la proyección es su capacidad para generar un aislamiento continuo y adaptarse a geometrías y zonas de difícil acceso. Pero esa continuidad debe ejecutarse también alrededor de juntas, anclajes, medianeras, encuentros y demás puntos singulares de la cubierta. Son zonas que requieren especial atención porque una mala resolución puede favorecer discontinuidades en el aislamiento o problemas asociados a condensaciones.
7. Prever la protección final del sistema
Cuando el poliuretano se instala en el exterior, la actuación no termina necesariamente al finalizar la proyección. Para sus soluciones de cubierta, Formulaciones plantea sistemas formados por espuma de poliuretano y una membrana posterior que protege el aislamiento frente a la radiación ultravioleta y contribuye a la impermeabilización de la cubierta.
Antes de aplicar esa protección también es necesario respetar los tiempos correspondientes y mantener la superficie libre de polvo y suciedad para favorecer su adherencia.
Una buena proyección empieza antes de encender la máquina
Una buena aplicación de poliuretano empieza antes de proyectar. Revisar el soporte, las condiciones de obra, la maquinaria y las indicaciones del fabricante permite trabajar con más control y reducir problemas durante la ejecución.

