El Documento Básico DB-HE del Código Técnico de la Edificación (CTE) no exige un tipo concreto de material aislante, sino unas prestaciones mínimas que pueden alcanzarse con distintos productos. El CTE establece valores límite de transmitancia térmica (U) para cada elemento constructivo (muros, cubiertas, suelos) en función de la zona climática del edificio.

Cualquier material de aislamiento puede cumplir los requisitos del CTE, siempre que su espesor y propiedades térmicas sean suficientes. Por tanto, no se discrimina entre materiales aislantes: todos cumplen, aunque algunos requerirán mayor espesor que otros para lograr el mismo nivel de aislamiento térmico.
Esto significa que:
- Lo relevante es el resultado final en términos de demanda energética y transmitancia térmica.
- La elección del material dependerá de factores como espacio disponible, facilidad de instalación, coste o comportamiento acústico, higrotérmico o frente al fuego.
En definitiva, el CTE exige prestaciones, no productos. Para cumplirlas, lo importante es diseñar la solución constructiva adecuada al clima, uso y tipología del edificio.